sábado, 2 de julio de 2011

capitulo 2 de mi historia "VIDA DE PLACERES".




                       

                                         CAPITULO 2-.


-Tu también eres…Vampiro-Murmure.
¿Cuántos vampiros había en este mundo?
-Claro mi amor ¿conoces a otro vampiro?- Me pregunto Xavier extrañado.
-Si, se llama Adam me acaba de confesar que era un vampiro después de 3 años de relación. Estoy enojada con el- Le respondí.
-Así que el maldito de Adam. Umm… Are que te olvides de él, Monse ya te de Clare como mía. Y Adam nunca te mordió por lo cual ahora eres mía- Me dijo Xavier gruñéndome al oído.
-¿Qué? No, solo nos hemos acostado una vez. Yo tengo el derecho de…
-Nada cuando un vampiro muerde a un humano es suyo. Todos los vampiros lo saben.
-Pero da la casualidad de que yo soy humana y no lo sabía-Le respondí.
Estaba muy enojada, si hubiera sabido eso no hubiera dejado que me toqueteara, aunque imagino  que como es vampiro debe de tener fuerza sobrenatural y todo eso, no tendría oportunidad con él, si me hubiera negado me hubiera violado lo quiera o no.
-Ya me quiero ir a mi casa. Xavier me dejas salir- Le susurre tiernamente.
Una táctica obviamente, si le gritara no me dejaría salir.
-Si amor, pero te estaré vigilando, no lo olvides si te veo nuevamente con Adam te tendré que encerrar aquí sin poder salir a la luz del sol ni de la luna o peor tendré que matarte a ti y al él-Me contesto Xavier mirándome directamente a los ojos.
Me entro un terrible escalofrió.
En estos momentos no me ocasiona erotismo Xavier ni me parece Sexy. Para mi tiene cara de un vil monstruo.
Después de unos minutos, me dejo ir de la cama, rápidamente me vestí. Estaba a punto de salir de ese pequeño cuarto cuando Xavier acostado en la cama me dijo:
-Acuérdate muy bien de lo que te dije, Recuérdalo.
Yo ni pude responder, me Salí corriendo. De repente me acorde que no sabia donde me encontraba, estaba totalmente perdida.
La calle estaba oscura y desierta, no había nadie solo me encontraba yo, ningún ruido se escuchaba solo mi pesada respiración, empecé a caminar lentamente, no sabía qué hacer mi bolsa y mi teléfono habían desaparecido de echo todas mis pertenencias habían desaparecido.
Perdí la noción del tiempo, pudieron pasar dos horas oh cinco minutos, lo único que tenía en mente era salir de la oscuridad, salir y encontrarme en la luz. Mi vista capturo luz como a unos diez kilómetros hacia a delante, pero a lado de esa maravillosa luz, se encontraba un callejón oscuro.
Camine hasta ellos, no sabía cual tomar mi mente decía que tomara el callejón de la luz pero mi exterior la oscuridad. De  repente escuche una voz susurrándome:
-Monse, Monse ven a mí. Tú y yo nos pertenecemos.
Era Adam.
-Adam ayúdame. Tu yo ya no podemos estar juntos. Adam-Susurre.
-Montserrat despiértate-Alguien me grito.
-Ah no me grite- Me desperté y le di un puñetazo a la persona que estaba ah lado de mi.
Y ahí estaba Adam con sus increíbles ojos Azules, su hermoso cabello rubio y su impactante sonrisa, de esas con las que sientes que te derrites.
El no hizo ninguna expresión de dolor con el puñetazo que le di, ah cierto es vampiro y mi puñetazo no debió de causarle dolor.
-Ah ¿Qué te sucede? Ya sé que terminamos pero no es para que me golpees. Todavía que te salvo de ser atropellada- Me dijo Adam poniendo cara triste.
-¿Atropellada?-Pregunte.
Voltee para todos lados, y me di cuenta que estaba tirada en la carretera, y que seguía siendo de noche ah y que Adam estaba conmigo.
--Gracias por tu ayuda, pero ya no la necesito. Adiós.
Me tambalee un poco cuando me levante, pero si podía caminar. Así que me estabilice un poco ya que estaba mareada y comencé a caminar dejando a Adam sentado en la carretera.
-¿Qué? Monse mínimo déjame hablar- Me grito y alcanzo mi paso-
-No Adam, déjame empaz- Le dije pero Adam es un terco total y para no dejarme ir me abrazo.
-Oye Monse-Empezo pero en cuanto me olio su reacción cambio- Hueles diferente, este no es tu olor…Umm… Yo conozco este olor.
Rápidamente me agarro el pelo y lo hizo para atrás descubriendo mi cuello, lo reviso hasta que…
-¿Por qué dejaste que lo hiciera? Monse ¿dejaste que Xavier te mordiera?-Me grito furioso Adam.
-Sí, yo no sabía que era un vampiro. Yo me acosté con el pero cuando me di cuenta ya me había mordido. Así que como vez ya me mordió y ya soy…Umm…Suya. Así que déjame empaz- Le grite.
Adam solo puso cara triste y me dijo:
-Esto no terminara así. Dije que te tendría a las buenas oh a las malas así que supongo que será a las malas. Nos vemos amor.
Y desapareció.


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1 comentario:

Anónimo dijo...

Umm, pobre Adam u.u no me agrada mucho Xavier, a ver qué hará la pobre Monse !
Un beso:)