lunes, 28 de noviembre de 2011

¡NECESITO DE SU OPINIÓN! ¡Urgente!


¡Hola! Como dice el titulo, pues necesito que lean el relato, que a continuación les dejare y me den su opinión  Es para la antología navideña "DEL CLUB DE LAS ESCRITORAS" Espero y les guste:




                 ROJO CARMESÍ.
        
 INGLATERRA-28 DE DICIEMBRE DE 1897.

Camine rápidamente, por la húmeda y resbalosa nieve. Salí furtivamente por la puerta trasera, tratando que nadie fuera capaz de verme.
Esto marcaria mi vida...Y la de mi familia.
Me adentre al bosque: Mestrech.  Los arboles cubiertos de hermosa y fría nieve, de invierno.  Camine cuidadosamente, por la nieve resbaladiza, hasta que vislumbre una cabaña.

La luz de la chimenea se encontraba prendida, cuando entre. Pero no lo veía... Me quite mi capa, y la deje en el sillón marrón, camine por toda la cabaña....
¿Dónde está? Pensé.
Entre a la cocina y me prepare te caliente con galletas. Me senté en el sillón enfrente de la calurosa chimenea...Esperando.
Pasaron horas y horas y...Nada.
—Sabía que lo haría. Era demasiado hermoso... —Murmure enojada.
Siempre hacían lo mismo... ¡Hombres! Todos son iguales, mentirosos y sin sentimientos...

Salí furiosa de la cabaña. Ya no me importaba nada... Con 23 años, siendo viuda, sin marido y en la bancarrota...Ya la vida no tenía sentido. Para la sociedad era algo sin valor, de ser la más rica de todo Londres pase a ser, una  muchacha viuda y en bancarrota.
Camine desamparada por el bosque, pateando la nieve y soltando maldiciones, como si la nieve tuviera la culpa de lo sucedido. Así estuve un rato hasta que no me fije que había una abertura en la nieve y ¡Paz! Me caí.
Me golpe con una piedra y quede inconsciente.
Sentía dolor...Un dolor intenso.

Con el dolor y todo...Me arrastre lo mas que pude contra una roca, lo bastante seca como para darme calor. Empecé a titiritar.
— ¡Ayuda! ¡Ayuda!... ¡Mujer en apuros! —Grite.
Nada...Silencio. Solo eso, pasaron horas de silencio y frio, hasta que la nieve empezó a caer sin parar encima de mí, no me podía mover, la nieve me cubrió completamente, no podía respirar y mi cabeza daba vueltas, empezaban las nauseas...De pronto las ramas crujían debajo de la nieve...Alguien venia. Tenía que actuar.

Desesperadamente trate de gritar, pero la nieve cubría mi boca y por más que intente quitármela no pude...Solo me salía un débil chillido, para nada me iban a escuchar.
Los galopees de un caballo, castañeaban en el aire, como una melodía dulce para los oídos de cualquiera, se acercaba rápidamente.
El caballo pasó encima de mí y solté un terrible alarido. El caballo se detuvo y su jinete se bajo de él.

— ¿Hay alguien ahí? —Escuche una voz ronca y poderosa a la vez— ¿Conteste por favor?
Grite lo más que pude. El desconocido busco y escarbo entre la nieve hasta que dio conmigo.
— ¿Se encuentra bien? —Me dijo aquel hermoso desconocido mirándome inquietante con unos ojos azules— ¿Qué hacía allí abajo?
No soy de aquellas mujeres que se derriten con un rostro lindo...Pero me quede hipnotizada con aquel hermoso desconocido.

Cabello color negro Azabache, cubierto con fría nieve, unos ojos azules, unos labios carnosos, con un color inexplicable e irresistibles, pómulos altos y firmes, cubierto con ropa fina y calurosa. Era como un príncipe oscuro y perdido en el bosque.
— ¿Señorita? ¿Le duele algo? —Me pregunto con voz preocupada.
— ¿Si me duele? ¿Cómo osa preguntarme eso? ¡Estoy sangrando! —Me salieron las palabras, un poco fuertes.
—Era una pregunta, no se enoje ¿Qué le sucedió? —Pregunto.
—Estaba dando un paseo y mi vestido se atoro contra la nieve,  me resbalé y me golpee con una piedra en la cabeza y quede inconsciente—Le explique mientras me quitaba los restos de nieve ya derretida en mi boca.
El me miro fijamente los labios.
Mis mejillas se cubrieron de un color carmesí y agache mi cabeza para que no viera mi sonrojo.
—Ejem...Permítame llevarla, a la cabaña del guardabosque...En esta temporada no se encuentra...Para que agarre calor—Me propuso.
No tenía nada que perder ¿no? Solo es un caballero ayudándome y además  nadie nos puede ver...Es una urgencia.
—Claro, es lo menos que puede hacer, ya que su caballo pazo encima de mi, como si fuera un costal—Le conteste poniendo cara enfadada.
—Pues...No es por ofenderla pero pesa como un costal de huesos—Me dijo enviándome una sonrisa arrogante cuando me levanto, sin ningún esfuerzo.

¿Estará hecho de acero? Hummm...Podría ser.
—La verdad si me ofendió, ¿Quién se cree usted como para hablarme así? Y por cierto no le enseñaron que es de mala educación no presentarse a una dama— Lo regañe.
—Lo siento bella dama...Me presento a usted: Soy Lord Nikolas Norrintown duque de Stanford—Se presento.
¿Lord? Y además ¿Duque? De ¿Stanford? ¡Dios mío! Debe ser...Si es él.

Mi alma y mi cara se cayeron de vergüenza.
—Así que usted es el famoso...Duque—Murmure en voz baja.
—Claro soy el mismo, y ¿usted? —Me pregunto sonriendo ante mi reacción.
— Je suis Camille Bentancourtun plaisir pouvoir le connaître, Monsieur arrogant —Le respondí en un fluido y perfecto francés.
— ¿Francesa? Umm...Adoro a las francesas... ¿Oí decir Arrogante? Yo nunca me muestro arrogante—Me dijo sonriéndome dulcemente.
Si, por lo que veo, usted nunca es arrogante—Murmure burlándome de él.
—Deja tu sarcasmo, no sirve de nada conmigo...Ya llegamos—Afirmo.
¿Llegar? Lo que ocasiona este hombre...Hace que mis sentidos queden inconscientes, ni me di cuenta que estábamos caminando.

La cabaña...La misma en la que estuve hace unas horas...Seguía tal y como la deje...Sola y caliente.
No pensé que esta fuera la cabaña del guarda-bosques, el me dijo que era de él.
Y al final...No era ni suya ni mía...Otra lección, para mí.
“Nunca confíes en ellos...Su palabra no vale”
Nikolas me dejo con sumo cuidado en el sofá, marrón.
—A ver, muéstrame su pie, es ahí donde el caballo la golpeo...Levántese el vestido—Me dijo arrodillándose ante mí.

¿Enserio piensa que mostrare mis piernas? ¿Está loco?
—No...Sería algo indecente, para nada apropiado—Le dije con voz inestable.
—Mire, a mi me da igual esas estúpidas reglas sociales, y además no hay nadie, quien pueda vernos—Me dijo con tono desesperado.
Sí, que estaba loco.
—No...Esta loco si cree que me dejare tocar por usted—Le dije mirándolo furiosamente.
—Lo siento...Nunca pensé que las manos de un hombre le produjeran tanta repugnancia. ¡Se me olvidada! Usted nunca ha sido tocada por un hombre... —Me dijo burlándose de mí.
— ¡No se haga el gracioso conmigo! No estoy lastimada, no hay razón para tanta preocupación. Solo necesito descansar unas horas, y dejar que cese de nevar, para ir a mi casa—Le afirme.
—Por lo que veo...No cesara en un buen rato. Así que le advierto muestre su herida o lo hare por las malas...Y no le gustara. —Me advirtió.
— ¿Me amenaza? No le tengo miedo, es incapaz de hacer algo así—Le dije, desafiándolo.

Estaba jugando con fuego lo sabía.
Su cabello increíblemente, negro, revoloteó cuando me miro dignamente.
—No me tiente...Francesilla...Que no tengo tanta paciencia como la que aparento—Me dijo y se acerco a mí.
Se inclino hasta que estuvo a mi altura y me miro los labios.
Mi corazón acelero y todo mi cuerpo empezó a temblar.
—Pero...Aun tenemos mucho tiempo antes que deje de nevar...Propongo que hagamos nuestra propia Navidad...Juntos—Me susurro y acerco su rostro al mío
—Pero si somos unos desconocidos —Le susurre.
—Aun mejor...Todo lo que pase esta noche en navidad y en esta caliente cabaña...Se quedara aquí y en nosotros—Me dijo y poso sus labios sobre los míos.

Un terrible escalofrió entro por todo mi cuerpo,  pero no era un escalofrió de terror, si no de deseo.
Me agarro la cara, y la acarició profundamente, como si fuera a desaparecer entre sus brazos.

“¡Que locura! Yo Camille  estoy en navidad, en una cabaña, con un extraño... ¿Besándome?”

Y un recuerdo pasó por mi mente, Muy lejano, pero aun presente en mí.
“Disfruta de todos los momentos, de las fantasías, de los sueños, de los amores, de los deseos...Porque hay veces que puedes arrepentirte de no a verlo hecho”
“Disfruta del momento” Pensé una y otra vez.

Lo abrasé fuertemente, y lo apreté más contra mí.
—Feliz Navidad, Camille—Me susurro al oído.
—Feliz Navidad, Nikolas—Le susurre también.
Y con esas simples palabras...Nos fundimos de deseo, amor y navidad.

INGLATERRA-24 DE DICIEMBRE DE 1900.

— ¿Sabías que en Navidad tus labios se convierten en Rojos Carmesí? —Me pregunto, mientras caminábamos por la nieve.
—La verdad...No. Eres el único que los ve y los siente—Le respondí sonriendo.
—Aun no puedo creer, que nos conociéramos de esa forma, tan ¿Mágica? Y menos que estemos casados. Nunca creí casarme y menos con alguien, tan grosera y terca como tu—Me dijo mientras me abrazaba.

— ¿Grosera y terca? Gracias a ello, nos conocimos, señor Arrogante— Le susurre mientras le daba un pequeño beso.
—Entonces, lo siento bella dama...Agradezco que cada uno de tus defectos, haya hecho que tu y yo nos conociéramos...Te amo—Me susurro.

—Yo te amo mas—Le dije con voz dulce y me incline asía el y nos dimos un apasionante beso. En el bosque Mestrech, con la nieve cayendo sobre nosotros.
Porque aun con nuestros años de casados...Aun nos seguimos amando y queriendo de la misma forma en que nos conocimos, por que el tiempo nunca desvanece el deseo y menos el amor. 


¿LES GUSTO? Espero que si...Me encantan las historias contemporáneas...
Besos,Nadia. 

10 comentarios:

Chari dijo...

Guau Nadia!!! Me ha gustado mucho y me he quedado con ganas de más!!
Creo que deberías hacer una sección en tu blog de relatos propios (si no es que ya la tienes y no m he dado cuenta XD).
Besitos :)

Anónimo dijo...

me gustó mucho!
adoro ese tipo de historias te felicito

esa estrella... dijo...

Me ha gustado mucho ^^ Es muuuuy romántica, y no suena a cuento de hadas :)
A ver si podemos ver más por aquí ;)

besitos<3

*Withney* dijo...

DEMONIOS! pero que hermoso relato! te juro que me adentré tato en el que hasta frío tengo! jajajaja pero que hisptira tan peculiar y ala vez tan hermosa! se caso con un duque a causa de que la dejaron plantada, pero que hermoso! jajjaja yo quiero conocer a un duque así, me tendré que ir a vivir en las montañas? no me molestaría.Como te dije antes, esta historia me encanto!
no cabe duda que eres muy talentosa nadia! jajajajaj con gusto leería muchos relatos escritos por ti!
un besoooo, espero tu proximo escrito!
att
withney
wm-lca.blogspot.com

nadia dijo...

¡Gracias a todas!
Su apoyo me da ánimos...
Me encanta escribir historias contemporáneas, son mi fuerte...A ver si cuando termine mi novela que estoy escribiendo, empiezo con los relatos.
Y yo también me iría a las montañas o al polo sur con tal de conocer a un duque como el...ja ja.
Besos,Nadia.

Kashmir Cobián dijo...

Como ya te había dicho antes, lo encuentro perfecto. Es una forma muy original de conocerse >< pero pobre de ella :SS pisada por un caballo... pero tengo una duda ¿de verdad estaba herida? porque parece que después del beso ni le importó jaja. Pero con un chico como él O.O a nadie! Me encantó la descripción física de él ¡así me encantan los hombres!

*O*

Una historia muy bonita!!
Muchos besos!

Cande dijo...

Nadia, ME ENCANTÓ! :3 pensé que iba a terminar mal, pero tienes un toque extraño (no malo) y le diste una vuelta completa a la historia en los últimos renglones :3 estuvo genial^^
un beso!

●•Scarlëtt•● dijo...

¡Hola! Sé que no debería de andar por aquí, pero vi lo que decía tu entrada y me di un empujoncito a comentar porque decías que querías opiniones:


1)Me ha gustado mucho tu forma de narrar, la forma en que describes y lo que deseas dar a conocer sólo con el hecho de las palabras.

2)Es una historia bastante extraña, hablando sobre todo de lo arraigada que estaba la sociedad por esas épocas y lo que el simple hecho de una mirada significaba, y aquí, creo que tú usaste algo muy importante que fue salir de lo marcado y revelarse. Eso me gustó mucho y le dio un toque coqueto a la historia.

3)No quiero sonar sangrona, payasa, arrogante o lo que sea, pero si me gustaría comentarte que le dieras una chequeadita a tu ortografía, porque estás hablando en pasado y la mayoría de las palabras llevan acento: miró, murmuré, entré, caminé, etc. Espero y no te moleste esta parte, pero como comentabas que es para algo de escritoras, me pareció buena idea comentarte eso. Además una ayudadita no hace daño a nadie :)



Bueno, y después de meter mi cucharota donde no me llamaban :D me retiro. Espero y nada de lo que te digo te moleste, yo sólo lo quiero hacer por ayudar, porque escribir también es algo que me gusta mucho, y a veces no es fácil que los demás interpreten bien lo que uno desea transmitir

Un beso!







S.K

nadia dijo...

para nada¡¡ me da mucho gusto que la historia, te haya gustado¡
Y si se que tengo faltas de ortografía, eso es lo que siempre me falla...Y por mas que escribo nada, pero intentando y perseverando se aprende¡ y la entrada,es para opiniones, no me enojo ni nada de eso, es una critica constructiva¡
Gracias por tu comentario.
Besos,Nadia.

Panchii dijo...

genial, simplemente genial *-*, a mi igual me encantan las historias contemporáneas... Espero lo mejor para tí <3
XOXO